En el interior de la capilla de la Esperanza de la catedral de Tudela, adosado al muro del Evangelio se halla el magnífico sepulcro del Canciller Francisco de Villaespesa, muerto en 1421, noble eclesiástico de origen aragonés que llega a Navarra en el séquito del Cardenal Don Pedro de Luna - legado de Clemente VII- donde se casa en 1396 con Isabel de Ujué; alcanzó aquí gran reputación como consejero y mensajero de Carlos II y III llegando a desempeñar el cargo de Canciller del Reino en 1397.
El sepulcro en cuestión es una monumental obra en alabastro policromado que responde al estilo gótico de comienzos del siglo XV, cuyo antecedente más directo se encuentra en el monumento funerario de Lope Fernández de Luna realizado por Pedro Moragues en la Seo de Zaragoza a finales del siglo XIV. Tradicionalmente se viene atribuyendo el sepulcro tudelano al taller de Jehan de Lome de Tournay, autor del de Carlos III el Noble de la Catedral de Pamplona y a quien se adjudica también el de Sancho Sánchez de Oteiza en la misma catedral, opinión que sostiene también Steven Janke. No obstante, el monumento tudelano presenta caracteres estilísticos más avanzados, merced a los cuales la crítica reciente apunta también los nombres de Juan de la Huerta o Guillén Sagrera como posibles autores.
Responde este enterramiento al tipo de arcosolio, con gran arco conopial que alberga el lecho funerario con las figuras yacentes, destacando en todo el conjunto la riqueza decorativa e iconográfica que cubre toda la superficie, disponiéndose los temas figurativos del interior en tres franjas paralelas de manera similar a los retablos.
El arco se centra por fuertes pilares con baquetones que rematan en agudos pináculos y se unen a la altura del conopio por tracería gótica y vegetación naturalista, la cual se repite en la arquivolta central; se completa este magnífico marco por tracería flamígera y arquillos lobulados, así como por los escudos de los difuntos situados a ambos lados del coronamiento.
El lecho sepulcral se presenta también profusamente adornado en su frente mediante ocho arquillos lobulados separados por finos baquetones que cobijan figuras encapuchadas en actitud llorosa. Sobre la cama aparecen los yacentes, rígidamente dispuestos; apoyan la cabeza sobre un cojín y descansan los pies sobre un león y un lebrel, cobijándose bajo sendos doseletes de ornamentación profusa.
En la losa sepulcral se desarrollan también las inscripciones fúnebres: AQUI YACE EL HONORABLE SENNIOR MOSEN FRANCES DE VILLAESPESA, DOCTOR CAVA-LERO ET CHANCELLER DE NAUARRA: FINO EL DíA XXI DEL MES DE JENERO DEL ANIO DE LA NATIUIDAD DE JHUS. XPO MIL CCCC ET XXIII ANIOS; ROGAT A JHUS POR EL y AQUí YACE LA MUY HONORABLE DUENYA DONA ISABEL DE UXUF MUGYER DEL DITO MOSEN FRANCES (E)L QUAL FINO EN XXIII DYAS DEL MES DE NOUIEBRE DEL AINO DE LA NATIUIDAT DE JHU. XPO MIL CCCC ET DIEZEOCHO: ROGAT A JHU. XPo POR ELLA.
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En el muro del fondo se suceden diversas escenas de gran naturalismo y riqueza de actitudes, representándose el cortejo fúnebre en el cuerpo inferior bajo gran arcada conopial polilobulada; en la zona media se desarrolla la Misa de San Gregorio a la que asisten los propios difuntos y sus familiares y el remate está ocupado por el tema de la Santísima Trinidad incensada por un par de ángeles arrodillados sobre nubes y rodeados de serafines. Estos últimos revelan una mano de inferior calidad, en abierto contraste con las figuras yacentes o los grupos del primer cuerpo.
Textos: Amaya Zardoya y Deli Blázquez, Guias del Museo de Tudela Fotos: Ladislao Aranda Ayuso Maquetacion: Ciudadtudela.com
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