Tudela con orígenes inciertos, posible prueba de su
antigüedad, conserva en su suelo restos inequívocos que hablan
de asentamientos humanos desde el Paleolítico Inferior.
La villa del Ramalete , restos de cerámica Romana en la
colina que domina Tudela y dentro del casco Antiguo, atestiguan
un asentamiento efectivo romano, datado también por testimonios
escritos contemporáneos, si bien no es conocida como núcleo de
población estable hasta la época de la dominación musulmana.
La Ribera de Navarra
y concretamente Tudela, Ciudad Musulmana, con mezquita mayor,
zoco y abigarrado caserío al abrigo de la alcazaba, están
supeditadas a Al-Andalus hasta 1.119, siendo frontera de dos
fés: la Musulmana y la Cristiana.
Esta población musulmana, vivió en relativa calma con una
colonia judía y otra mozárabe dentro de sus muros, conviviendo
modélicamente, después de la conquista y durante 400 años, las
tres culturas monoteístas, cada una bajo las jurisdicciones,
usos y ritos que les son propios, y en barrios diferentes,
llegando a ser su Morería y Judería las más prestigiosas y
numerosas de Navarra.

En 1119 Tudela pasa a formar parte de la corona
Navarro-Aragonesa, nombrándola D. Alfonso I el Batallador cabeza
de Merindad y concediéndole los Fueros de Nájera, Sobrarbe y
"Tortum per tortum", quedando finalmente, en 1134, en
la de Navarra a la restauración del viejo reino pirenaico, como
una "Marca fronteriza".
Los siglos XI a
XIII contemplan la explosión de los efectos de la "cultura
andalusí" en Tudela, con figuras señeras tanto árabes
como judías.
No podemos olvidar la figura de nuestro rey Sancho VII el
Fuerte, el de las Navas, nacido y muerto en Tudela, y
conquistador de las cadenas que orlan el escudo de Navarra. En
1390, fue elevada por el Rey Navarro Carlos III, el Noble, a la
categoría de Ciudad.
El espíritu libre de sus habitantes, el celoso amor a sus
Fueros, libertades y franquicias, así como la profunda lealtad a
sus reyes, han sido aspectos que han quedado patentes a lo largo
de su historia. Cuando Fernando el Católico pone fin a la
independencia del Reino, Tudela se mantiene fiel a los reyes
depuestos, siendo, en 1512, el último pueblo navarro que se
somete, jurando "El Católico" los Fueros de la Ciudad.
Esto le valió el título de "Muy Noble y Muy Leal",
que desde entonces orgullosamente ostenta.
La francesada en Tudela, como en el resto de nuestra Patria
supuso escenarios bélicos, corrientes nuevas, "filias y
fobias". En fin, y una vez más, nuestra Ciudad vuelve a ser
"encrucijada" el 23 de Mayo de 1808, entrando en la
historia militar,por "La Batalla de Tudela", ganada por
las tropas Francesas y colocada por tal victoria, en el Arco del
Triunfo de París
Entra Tudela en el siglo XX introduciendo mejoras en su
sistema ciudadano. Pasada la Guerra Civil y en los 50, comienza
un cambio definitivo en la Ciudad. El despegue económico y la
demanda de elementos productivos propicia una considerable
inmigración de gentes de la Ribera, del cercano Aragón y de
Soria, actuando Tudela, una vez más, como centro de creación de
empleo en la zona
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