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La segunda quincena del Campo de trabajo comenzó por excavar en
el relleno exterior a la gran zanja, que tenía como límite
unos grandes sillares de una estructura en ángulo que en un principio
parecían pertenecer a una estructura subterránea, tipo bodega
o aljibe.
 
Al quitar ese relleno se descubrió que no era así. El
relleno en cuestión era de tipo constructivo, echado sobre la ladera
de ocupación islámica en el monte, para crear el plano de
aterrazamiento del primer castillo cristiano. El relleno quedaría
contenido por los grandes muros de aterrazamiento de las murallas, muy
destruidas en la actualidad. La cronología cristiana temprana viene
definida por una gran cantidad de cerámica islámica de los
S. XI-XII, destacando un bello fragmento con decoración esgrafiada
de época almohade, comercializada desde la zona ocupada por los
musulmanes a la Tudela reconquistada.
 
Para los no entendidos en la materia, diremos que la técnica
decorativa del esgrafiado es muy característica del periodo almohade
y consiste en raspar con un buril en la pintura de la cerámica,
ya cocida, para darle la decoración. Esta técnica también
se utilizó en el mundo griego para decorar los llamados vasos de
figuras negras, con cronologías anteriores al S. V a C. Las nuestras
son mucho más modernas, del S. XII.. También recogimos un
pasador de ojales, en hueso.
La excavación dejó al descubierto la ladera del monte,
con restos de edificaciones islámicas. Un ángulo con buenos
sillares, vistos a una sola cara para formar un aterrazamiento de casas
en las laderas, que estaban calzados con piedras colocadas irregularmente,
como si se hubieran hecho reparaciones para evitar que el agua erosionara
la base de las casas, y es que se perfilaba la existencia de un barranco
o calle de tierra, en fuerte pendiente, que comenzaba en el ángulo
de los muros.
Como la excavación tenía que continuar y los niveles bajo
los muros presagiaban cronologías interesantes, se procedió
a desmantelar todas las estructuras existentes, previa documentación
con planos y fotografías.
Bajo los muros se quitaron dos rellenos echados sobre
la ladera, con cerámicas totalmente islámicas con una cronología
del S. XI. Se dejó al descubierto parte de un muro de grandes piedras
y otro perpendicular a él, donde se notaba el efecto del agua que
había ido corriendo. Todavía es pronto para aventurar una
fecha para este nuevo muro, del que por el momento solo podemos decir
que es anterior al S. XI
. 
Semana del 1 al 4 de Octubre.
Tras un mes de Septiembre de vacaciones, tomamos nuevamente el trabajo
de excavación en el Cerro de Santa Bárbara con los obreros
del Ayuntamiento. Lo primero es volver a limpiar la tierra acumulada por
efecto de las tormentas, que han provocado algunos daños en las
zonas más hondas de la cata.
La excavación se dejó en una fuerte pendiente, 2 metros
de diferencia en una distancia de 5 mts. Estas excavaciones en laderas
tan fuertes son muy complicadas, pues los rellenos tienden a definirse
muy mal por la diferencia de grosores en sus extremos.
Comenzamos por quitar una pequeña capa de cenizas grises en la
parte más superior de la cata y que estaba cubriendo parte del
nuevo muro. Aparecieron cerámicas con decoración peinada,
fechadas en el S. VIII, junto con material romano y celtibérico,
pero algunas cerámicas parecían dar una cronología
más fiable en el S. IX.
En la parte más baja de la cata el panorama era
muy diferente. Se quitó una gran acumulación de cenizas
de color verdoso, lo que indica una gran acumulación de basura,
con grandes cantidades de cerámica, pero ésta fechada en
el S. X-XI. Se descubría parte de otro muro, paralelo al que ya
teníamos, y con signos de haberse movido alguna piedra por efecto
de abarrancamientos. 
Tenemos una estructura formada por un doble muro, con un espacio interior
menor a los dos metros, y un pequeño muro que los une perpendicularmente.
¿A que corresponde?, ¿De que cronología es?
 
Solo seguimos sabiendo que es anterior al S. XI, pero ¿también
es anterior al S.IX, como parecen indicar las otras cerámicas?.
Si es como esto último, tendríamos estructuras anteriores
a la etapa fundacional, pero podemos tener una inversión de niveles
y darse el caso de que, por ejemplo, se hubiera construido una estructura
de doble muro en el S. X y se haya rellenado el espacio entre ellos con
tierra del monte que contiene cerámicas romanas y medievales anteriores
al S. IX. Con todo, la existencia numerosa de estas cerámicas ya
está indicando la existencia de niveles arqueológicos de
estas épocas en el monte.
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